¿Por qué hacerse Vegetariano/Vegano? La fantástica Jane Goodall te explica

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En una entrevista en Democracy Now!, Jane Goodall discutió el impacto de las pautas de alimentación sobre el cambio climático, especialmente en relación con la destrucción de las selvas tropicales:

“Para alimentar a los miles de millones de vacas, cerdos y pollos, incluso si no te preocupa la crueldad, incluso si te niegas admitir que ellos son individuos con sentimientos, que sienten dolor y tienen emociones, incluso si no admites eso, tienes que admitir que enormes áreas de bosques son taladas para cultivar granos para alimentarlos. El intenso pastoreo de ganado está convirtiendo a los bosques en matorrales… [El alimento del ganado termina convertido en] metano… un gas de efecto invernadero aún más potente que el dióxido de carbono. Cerca del 36% de todas las emisiones de metano provienen de la crianza intensiva de ganado”.

El artículo señala que Goodall habló en la Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Clima, efectuada en París a finales del año pasado. Entre otros temas, Goodall se refirió a la ignorancia de los candidatos del Partido Republicano al negar la existencia del cambio climático, a la necesidad de poner un alto a la crianza intensiva de animales para el consumo humano y a su decisión de hacerse vegetariana dada su preocupación sobre el clima.

Goodall no es la única preocupada por el impacto de la alimentación en el clima.

Hace unos meses, un comité de expertos con sede en el Reino Unido señaló que la adopción de una alimentación a base de plantas podría prevenir que la Tierra se caliente por encima de los 2°C respecto a los niveles pre-industriales. Además, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, las emisiones de dióxido de carbono derivadas de la crianza de animales para el consumo humano representan alrededor del 15% de las emisiones globales generadas por las actividades humanas, siendo la producción de carne y leche la principal culpable.

Goodall es una apasionada de la protección del ambiente y los animales. Ella fue una de las primeras académicas que exploró de cerca la vida de los animales. Su trabajo con los chimpancés ha sido reconocido en todo el mundo y, a lo largo de su vida, ha animado a muchas personas a actuar compasivamente.

Tú puedes seguir el ejemplo de Goodall y proteger el planeta y los animales. ¡Sólo tienes que dejar la carne y otros productos animales fuera de tu plato!

Jane

Fuente:ELIGEVEG

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Guacamayas colorean los cielos de Caracas

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Foto:Titi De Santa Anna ( Mi querida hija 😉 )

En la década de 1970, al pie de las verdes montañas que protegen Caracas, un inmigrante italiano alcanzó la fama tras ser perseguido, sin razón aparente, por un veloz guacamayo cada vez que conducía su moto por la ciudad.

Aquel joven era Vittorio Poggi, un carpintero amante de los animales quien, a partir de ese insólito suceso, empezó a criar guacamayos y diseminarlos por el fértil valle donde se levanta la capital de Venezuela.

Cuarenta años más tarde, cientos -quizá miles- de descendientes de esas primeras aves colorean los cielos de Caracas, dándole a sus cinco millones de residentes un instante de tranquilidad en la caótica y peligrosa urbe.

“Cuando la gente ve a las guacamayas volar en el cielo de Caracas, recuerdan a Vittorio (…) pienso haber hecho algo positivo”, dijo Poggi, de 70 años, rodeado de decenas de aves en su casa de las afueras de Caracas.
Allí, Poggi cuenta en su español que no ha perdido el acento italiano que sueña con levantar un mini zoológico para sus 20 perros, varios gatos, dos chivos, gallinas, tortugas y pavos reales, mientras recuerda con nostalgia a “Pancho”, aquel guacamayo que lo seguía a todos lados y que reprodujo con éxito.

A pesar de no ser oriundo de esta ciudad, sino de las selvas tropicales que se extienden desde Panamá hasta Paraguay, este tipo de guacamayo se ha adaptado bien, según especialistas, gracias a la frondosa vegetación que convive entre rascacielos.

Amenazados en otros países de América, en Caracas es común ver varias de las 17 especies de guacamayos. Los rojos con verde y azul (Ara chloropterus) y verdes (Ara militaris) surcan los cielos al ritmo de sus inconfundibles alaridos.

“El caraqueño se ha acostumbrado a verlas volar, a escucharlas”

“Es un disfrute, un oasis de tranquilidad en esta ciudad de concreto”

En las áreas verdes que componen Caracas como el Parque del Este, Los Caobos y el Ávila, la cadena montañosa que separa la ciudad del mar Caribe, cientos de corredores tienen el privilegio de disfrutarlas.

Y, de un tiempo a esta parte, en varios distritos capitalinos, se volvió común ver a vecinos alimentando, desde su ventana, a estas aves de poderosos picos y largas colas.

A macaw eats sunflower seeds at a balcony in Caracas

A macaw flies over buildings with the Avila mountain behind in Caracas

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Foto:Titi

Macaws fly in front of office buildings in Caracas

Macaws stand on a rooftop of a building in Caracas