Las Religiones y el Vegetarianismo

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Muchas religiones sostienen el vegetariansimo como un ideal espiritual, aunque algunas culturas le dan más importancia que otras a este código moral particular.

Es en Oriente donde el vegetarianismo encuentra su máxima expresión en el pensamiento religioso. La creencia de que toda forma de vida debe ser respetada –porque el cuerpo es una envoltura para el espíritu que reside dentro– es fundamental en el hinduismo, budismo y jainismo.

Hinduismo

El hinduismo es la más antigua de todas las religiones orientales y uno de los primeros partidarios del vegetarianismo. Enseña que el vegetarianismo es parte del camino que conduce a la verdadera santidad. Los Vedas, las antiguas escrituras de la India en las que se funda el hinduismo, dicen: “sólo el asesino de animales es incapaz de saborear el mensaje de la Verdad Absoluta”. Sobre los carnívoros, las escrituras condenan: “esos pecadores serán devorados por las mismas criaturas que han matado en este mundo”.

Las escrituras establecen el principio de no violencia, llamado Ahimsa, el cual forma parte importante de la mayoría de las religiones orientales. El vegetarianismo es la extensión lógica de este pensamiento religioso, ya que el sacrificio de cualquier animal es visto como una violación del principio de Ahimsa. En la India la vaca es sagrada porque se considera un animal favorecido por el Señor Supremo de Los Vedas, el Señor Krishna.

El tema de la no violencia es llevado a tal extremo que no solo aquellos que matan animales son condenados, sino también aquellos que venden, cocinan o sirven carne. Dicen Los Vedas: “No debes usar tu cuerpo dado por Dios para matar a otras criaturas de Dios, ya sean humanas, animales o lo que sea”.

Los Vedas establecieron el código de sarva-bhuta-hita (devoción hacia el bien de todas las criaturas), que dice que las personas deben ver la misma vida en todas las criaturas, sin importar su vestidura externa o cuerpo. De hecho Los Vedas van mucho más allá al decir que aquellos que no puedan entender el principio de la vida en seres inferiores no comprenden del todo el significado de la vida y se exponen a perder su sentido de humanidad.

Jainismo

Los jaines, vegetarianos estrictos, practican el Ahimsa tan fervientemente al grado de que literalmente no matan ni una mosca. Algunos jaines barren el camino frente a ellos y utilizan máscaras de gasa para no dañar pequeños insectos al pisarlos accidentalmente o respirarlos.

De acuerdo a sus escrituras, “Todos los seres aman la vida, desean placer y temen al dolor; no desean ser lastimados; todos desean la vida y para cada ser, su propia vida es muy preciada”.

Budismo

El amor y la compasión son las creencias budistas más importantes, lo que explica por qué tantos budistas son vegetarianos. Buda disuadía fuertemente a la gente de comer carne, pues lo consideraba como un “antojo ignorante”. Para él aceptar carne era apoyar el sacrificio, que está en contra del principio de no violencia.

Los budistas creen que la causa de la agresión de los humanos entre sí es el resultado de la forma en que tratamos a los animales. Así, si no tenemos respeto por la vida animal, menos respeto tendremos por la vida humana. Los budistas opinan que si adoptamos una dieta vegetariana que no implica matar es más sencillo permanecer pacíficos, felices y bondadosos hacia otras personas.

El punto de vista del budismo hacia los animales es ilustrado mejor en las historias del Jataka (lecciones budistas), en las que se cuenta que Buda fue diferentes animales en encarnaciones previas. Las historias dicen que es igual matar animales que matar humanos, ya que como Buda todos hemos encarnado en la forma de animales.

Al igual que Los Vedas, la ley budista del Karma también dice que aquellos que causen violencia y sufrimiento a seres vivos experimentarán el mismo dolor en algún momento en el futuro.

Judaísmo

Algunos profetas judíos, tales como Amós y Miqueas, hablaron en contra de los sacrificios de animales, y muchos héroes judíos fueron elegidos por Dios debido a su amor a los animales. El Talmud, el libro sagrado de la ley cívica y ceremonial de los judíos, dice que antes de que el hombre se siente a la mesa debe alimentar primero a sus animales, porque no lo pueden hacer por sí mismos.

Si un animal está sufriendo o su vida se encuentra en peligro, los judíos pueden romper los votos del Sabbath, su día más sagrado, para salvarlo. Para comer carne, los judíos deben primero hacerla kosher (aceptable para Dios drenando la sangre del animal). Esto va de acuerdo a las instrucciones del Antiguo Testamento, que indica, “Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis”, (Génesis 9:4). Se cree que el alma del animal se encuentra en la sangre, la cual se considera sagrada.

Islamismo

Al igual que el judaísmo, el islamismo declara que la sangre no es apta para el consumo humano y por consecuencia el proceso del sacrificio es complicado. Debe ser llevado a cabo por personas que observen la ley musulmana de orar cinco veces al día. Durante el sacrificio deben mirar al animal a los ojos hasta que su alma se vaya. Si el animal hace aunque sea un sonido se vuelve Haraam (prohibido) y no Halal (permitido). Estas leyes son un peso para quien come carne y están diseñadas para minimizar el número de animales sacrificados.
Algunas sectas musulmanas tales como los Sufíes y Bahá’ís han elegido el vegetarianismo porque lo ven como el máximo ideal espiritual. Sin embargo, el islamismo no se considera una tradición fuertemente vegetariana, aunque apoya la idea de que deben aplicarse los mismos códigos morales y consideraciones a todas las formas de vida porque son sagradas y tienen el derecho a ser protegidas.

El profeta Mahoma enfatizó la compasión universal, condenando y evitando muestras de crueldad hacia los animales en su época. Dijo, “Aquel que se apiade aunque sea de un gorrión y le salve la vida, Allah (Dios) será misericordioso con él en el día del juicio”. De acuerdo a ley islámica ningún animal debe ser sacrificado en La Meca, el lugar de nacimiento de Mahoma.

Los primeros biógrafos de Mahoma dicen que prefería alimentos vegetarianos tales como leche diluida con agua, yogurt con mantequilla o nueces y pepino con dátiles. Vivía a base de miel, granadas, uvas e higos por semanas. Mahoma ordenaba a las personas que hubieran comido carne enjuagarse la boca antes de ir a orar. No obstante, no enseñó estrictamente a la gente a evitar la carne por temor a desanimarlos a seguir la fe. Fomentaba etapas intermedias hacia una dieta espiritual pura.

Cristianismo

El cristianismo es otra fe que no es fuertemente vegetariana aunque sus enseñanzas parecieran apoyar la idea. Hay mucho en la Biblia para apoyar el vegetarianismo como una forma de vida ideal y no violenta de acuerdo a las enseñanzas de Jesús. Jesús enseñó a la gente a ser considerados con todas las criaturas, no solo con los hombres, y algunas teorías dicen que el mismo Jesús era vegetariano.

De acuerdo a la traducción de los evangelios originales, el Evangelio de los doce santos, el ángel le dijo a María: “no comerás carne ni beberás licores, pues el Hijo será consagrado a Dios desde el seno de Su madre, y no tomará carne ni licores”. El texto continúa diciendo que la comunidad en la cual José y María vivieron no sacrificó un cordero para celebrar la fiesta de Pascua.
Los primeros cristianos tales como los Nazarenos, Terapeutas, Ebionitas, Gnósticos y Esenios, como Juan el Bautista, todos seguían atentamente las escrituras que ordenaban una forma de vida estrictamente sin carne. De hecho en traducciones literales de los primeros textos cristianos no hay indicaciones de que el consumo de carne fuera fomentado o aceptado y muchas de las razones de los cristianos posteriores para comer carne se basan en una traducción errónea o selectiva.

Conclusión

La decisión de seguir un estilo de vida vegetariano depende de una variedad de factores sociológicos, económicos y ambientales, así como creencias personales. Para muchos el vegetarianismo se vuelve casi una religión por sí misma, algo en lo que creen y a lo que se esfuerzan por ser fieles en su vida diaria.

Muchas de las religiones comparten el mismo concepto básico: que una fuerza superior ha creado todo lo que conocemos y que debemos respetar y adorar esta fuerza, tratando a otros como nos gustaría ser tratados. El vegetarianismo es una filosofía que incluye estas creencias, beneficiando tanto a los humanos como a los animales, así como al planeta que esta fuerza creó.

Foto:http://www.carlwarner.com/

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